Make your own free website on Tripod.com

atrapado.jpg

Principal

Atrapados por sí mismos

¿Hemos venido al mundo para ser felices o para sufrir? Es ésta una cuestión que siempre ha inquietado al género humano. Lo cierto es que el hombre, por naturaleza, tiende a buscar la felicidad, a encontrarse consigo mismo y a disfrutar plenamente su vida... aunque en muchas ocasiones no lo consigue. ¿Tú te conoces a ti mismo? ¿Te consideras una persona feliz? Conoce las acciones que tomaron estos personajes para encontrar su identidad y conquistar un lugar propio en el mundo y en el corazón de los demás.

 Hombrecitos

(Louisa M. Alcott)

El éxito de su novela Mujercitas indujo a la autora a escribir esta obra, que tuvo también una gran acogida por parte de los jóvenes lectores, quienes identificaban sus experiencias y sentimientos con los de los protagonistas de la novela. Los personajes de esta obra son los jóvenes educandos dirigidos por la señora Bhaer, quien siempre muestra comprensión y cariño, y trata de orientarlos, de motivar en ellos la conducta que habrá de llevarlos a la realización de sí mismos. Poco a poco, los jóvenes, gracias a la atmósfera de afecto, comprensión e interés que los rodea, van aprendiendo a conocerse y a vencer sus defectos.

 

Mujercitas

(Louisa M. Alcott)

Meg, Jo, Beth y Emily March, cuatro jóvenes hermanas, ansiosas de vida y alegría, viven serenamente con el gran afecto que las une entre sí y con su madre, aunque hayan de renunciar a muchas aspiraciones debido a la condición modesta de la familia, agravada aun desde que su padre ha marchado a la guerra. La amistad con un vecino suyo, el señor Laurence, un anciano riquísimo, algo misántropo pero lleno de ternura por su nieto Laurie –quien tiene aproximadamente la misma edad que las hermanas March–, aporta una nota alegre a sus días. Dos acontecimientos casi simultáneos turban esta dulce monotonía: una grave enfermedad del padre, la cual obliga a la madre a dirigirse a Washington, y una violenta escarlatina que pone en peligro la vida de Beth.

 

Mano escondida

(Manuel Alfonseca Moreno)

¿Has intentado alguna vez perseguir un sueño? Esta es la historia de un muchacho que sí lo hizo. Vivía en la España rural del siglo XVII y un día, entre las ruinas de un viejo castillo, vio la figura de una niña que lo animaba a dejar su casa.

 

Retrato en sepia

(Isabel Allende)

Lynn Sommers es una chica muy hermosa; desde siempre ha sido fotografiada como modelo para tarjetas o anuncios. A los 19 años conoció a Matías, un hombre que por una apuesta la seduciría en un mes. De esa relación nació Aurora, y tras algunos días del parto Lynn muere, dejando a la niña sola con Matías. Posteriormente, la pequeña es enviada con su abuela paterna, quien la inscribe en varios internados, de los cuales ella siempre se escapa. Transcurre el tiempo y Aurora crece en la campiña chilena, donde se casa con Diego. Pero no todo está bien; aunque su familia la ha aceptado, ella siente que su marido esconde algo.

 

Sopaboba

(Fernando Alonso)

Juanito era el nerdo de su escuela debido a que su padre le exigía buenas calificaciones. No era muy apreciado por sus compañeros, quienes nunca lo tomaban en cuenta para los equipos de deporte; por tal motivo, él se interesaba más en los libros. Durante el siguiente año escolar Juanito tendría como profesor al buenazo de don Manuel, a quien realmente no le interesaba si eran o no listos sus alumnos. Pero esta vez será diferente: el maestro tiene un plan para que ya no le tomen el pelo, y Juanito podría ser un obstáculo para dominar a las bestias.

 

No mires la luna a través del cristal

(Manuel L. Alonso)

Mario está atravesando una dura adolescencia. Chico problemático, con una atracción que ni él mismo se explica por el lado oscuro de la vida, ya ha pasado por el psicólogo tras un confuso contacto con el mundo homosexual, pequeños robos y otras transgresiones. Poco comunicativo, su vida transcurre entre los estudios y la relación con un par de amigos, y largas horas dedicadas a las dos únicas cosas que le resultan gratificantes: escribir cuentos de terror y cartearse con Araceli, una chica desconocida que ha despertado su simpatía y confianza. Un día observa, desde su ventana, a una nueva vecina. Sin saberlo acaba de conocer a una bruja.

 

Corazón

(Edmundo de Amicis)

Es el diario de un niño durante un ciclo escolar, donde anota las vicisitudes de la escuela y su casa; describe a sus compañeros de clase y a sus maestros; anota los consejos recibidos por su padre y las enseñanzas morales que va recibiendo de quienes lo rodean; transcribe los cuentos que mensualmente les cuenta su profesor, en donde niños de su edad deben enfrentar retos que ponen a prueba su solidaridad, responsabilidad, valentía, heroísmo, amor filial; muestra la forma de vida de su ciudad, Turín. Se refleja en esta obra un gran respeto por la escuela y un inmenso amor a la patria. (Novela convertida en un clásico para la juventud, que incluso ha sido llevada al cine).

 

La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades

(Anónimo)

El protagonista de esta breve novela es jovencito entregado por su madre a un ciego malvado como su guía, y que luego iría pasando sucesivamente por las manos de un clérigo avariento, un hidalgo famélico, un mundano fraile de la Merced, un buldero, un aguador y un alguacil, para al fin tener matrimonio con una criada barragana de su señor y ser beneficiado a la vez con cuernos y un puesto de pregonero en la imperial Toledo. El libro –uno de los más divertidos y amenos de la literatura mundial–, acaba cuando Carlos V entra en la ciudad, hecho que coincide con el momento en el que el protagonista se cree "en la cumbre de su fortuna".

 

El juguete rabioso

(Roberto Arlt)

Esta obra relata los avatares de Silvio Astier en su mundo de miseria. Primeramente vemos al protagonista adolescente, casi niño, iniciándose, al igual que otros dos miserables, en el oficio de ladrones. Enseguida lo vemos, como todo pícaro, tratando de sobrevivir con un oficio honrado, al servicio de don Gaetano y doña María, propietarios de una librería de viejo cuya miseria no puede ser más desdichada. En el capítulo tercero, Silvio ha abandonado a sus amos e intenta enrolarse en el ejército. Piensa que sus conocimientos autodidactos de física, electricidad y balística, así como sus sueños de inventor, le abrirán nuevos horizontes para salir de la miseria. No es así y pronto percibe que su condición le depara un destino inflexible.

 

La sirenita sin voz

(Kalman Barsy)

Anaí es una niña sorda que nunca aprendió a hablar. Su padrastro es biólogo marino, su madre siempre está ocupada. Establece una relación cercana con una tortuga que su padrastro está estudiando. Siente que la vida de este animal se asemeja a la suya, llena de silencios e incomprensión. (Este relato conmovedor nos transmite el aislamiento que puede sentir un sordo.)

 

Propiedad ajena

(Enrique Berruga)

Cuando la familia Sámano se tuvo que ir a Saltillo –tras la pérdida de Texas por parte de México, ante los Estados Unidos–, Lorenzo, el marido de Amalia, se lo toma de forma optimista: ahora hay más oportunidades de hacer algo, pues todo está por hacerse. Pero Amalia se llena de amargura y no vuelve a hablar; seguramente no está muda, sólo que no tiene nada que decir. Ciento cincuenta años más tarde, Miranda Sámano cruza ilegalmente la frontera: siente el llamado de sus antepasados y también quiere encarrilar su vida.

 

El Gran Miedo

(William Camus)

“Ésta es la historia de mi pueblo. Mujeres, niños y ancianos caían bajo las balas de los Guerreras-Azules. ¡A nadie perdonaban! Sus promesas eran vanas y sólo entonces supimos que los rostros pálidos habían decidido aniquilarnos. El Gran Miedo nos ha unido y todas las tribus lucharemos contra Custer”.

 

Yo, Robinson Sánchez, habiendo naufragado

(E. Cansino)

Un adolescente descubre la amistad y la literatura en el espacio secreto de una misteriosa biblioteca.


El círculo africano

(Jesús Carazo)

Hasta que le llegó el regalo tenía claro que lo único que le interesaba era la informática. Un inesperado encuentro con el continente africano lo atrapa y retiene con los lazos del amor, haciendo que su vida cambie por completo.

 

La boda del tío César

(Jesús Carazo)

Cuando tu mayor ambición es convertirte en un gran escritor, resulta interesante contar con un "tío César" que se preocupe por leer tus primeros relatos y animarte a escribir.

 

Morir en Berlín

(Carlos Cerda)

Esta novela nos cuenta la vida de varios exiliados chilenos en la desaparecida República Democrática Alemana. Todos ellos forman una gran familia, donde no hay secretos y cada uno está enterado de la vida de los otros. Pero además, estos chilenos viven bajo un régimen comunista, que aunque era el deseado por ellos, cuando les toca vivirlo con todo el esplendor de su burocracia ya no los hace tan felices. Están organizados de manera que una oficina se hace cargo de sus necesidades, de sus pensamientos y de sus vidas. Un hombre, por ejemplo, no puede dejar a su mujer sin el permiso de La Oficina y una mujer abandonada tampoco puede decidir qué hacer con su vida sin autorización. Es por eso que Mario y Lorena, los protagonistas, además de la ruptura que sufren en su relación, tienen que llevar a cuestas todo el peso del sistema. Mario le debe explicar a Don Carlos (senador y funcionario de La Oficina) su situación, y Lorena tiene también que cuidar su conducta para poder irse a México a rehacer su vida.

 

El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha

(Miguel de Cervantes Saavedra)

Apasionado de las novelas de caballería, un tal Alfonso Quijana termina enloqueciendo por sus lecturas y, creyéndose un caballero en pleno siglo XVII –no obstante no contar ya con la edad requerida, ni con el físico adecuado, ni con un brioso corcel, ni una hermosa damisela a quien ofrecerle sus lances–, sale a recorrer los caminos buscando llevar la justicia a donde no la había. Inicia así numerosas aventuras, en las que ni la cordura de su escudero –un rechoncho vecino suyo llamado Sancho Panza, a quien había prometido hacerlo gobernador de alguna isla que conquistaran– logra en ocasiones sacarlo ileso. Su inspiración: Dulcinea del Toboso –una mujer campesina sin gracia, en quien él cree ver la belleza personificada–; su ideal: la justicia y el bien sobre la tierra.

 

A cielo abierto

(Fernando Claudín)

Selene lleva casi un año enamorada de Carlos, a quien conoció en la playa. Se entera por el periódico de que está acusado, junto con sus amigos, de la muerte de un emigrante. Se siente confundida y decepcionada, no sabe a quién creer: si a él, que se dice inocente, o a quienes lo culpan. (Esta interesante novela aborda un tema de actualidad en Europa: las bandas juveniles de tendencias ultra y neonazis).

 

La casita azul

(Sandra Comino)

El personaje principal de esta novela es una niña abandonada por su madre y golpeada por su padre, un hombre opresor y violento. Además de las prohibiciones de éste a la protagonista, el intendente del pueblo impone también otra serie de prohibiciones a la comunidad, la cual vive temerosa; las mujeres no preguntan nada, guardan silencio; todo son rumores en la calle. Entre tal situación de injusticia, ocurre un hecho inexplicable: una casa se vuelve azul exactamente todos los 28 de noviembre. Diferentes personas buscan algo valioso en ese lugar, por lo que tienen que develar el misterio. Cintia, la niña, busca en la casa –en compañía de su amigo y enamorado Bruno– la verdad a todo lo que ocurre, mientras que su padre y el intendente pretenden encontrar ahí un tesoro escondido. (La obra ganó en 2001 el Premio Iberoamericano Para Leer el XXI).

 

El gran mal

(Gonzalo Contreras)

Esta obra nos cuenta la vida de un escritor cuarentón que nunca ha creado nada que valga la pena y decide irse a las montañas, desde donde se divisa el esmog de Santiago, para escribir la biografía de su tío, Marcial Paz, un pintor a quien quiere rescatar del olvido. Paz es uno de esos pintores de novela, que huye de su casa para volver a empezar su vida en París, pobre y sufriendo con un amor difícil. Después se va a Tánger, Nueva York y México, y en todos lados la vida lo trata con normalidad: nunca alcanza la fama. Contreras nos señala lo difícil que es la vida de cualquier artista, pues debe escoger entre tener una existencia propia o desarrollar una obra para el mundo. No puede lograr las dos cosas. (Aunque el escritor es epiléptico, el título del libro se refiere menos a esta enfermedad que al gran mal que enfrentan los artistas: el fracaso.)

 

Jingo Django

(Robert Cormier)

Jingo espera desde hace años que su padre vaya a sacarlo de un horrible orfanato de Brooklyn. Peackok, un hombre muy elegante, llega para llevárselo y Jingo acepta marcharse con él, a pesar de saber que no es su auténtico padre: lo importante es huir. En compañía de este hombre, quien resulta tener multitud de nombres y personalidades, Jingo decide ir a México. Pero, ¿quién es Peacock?, ¿qué oculta?, ¿por qué guarda silencio ante ciertas preguntas? El muchacho, por su parte, también esconde un secreto a su acompañante: no viaja hacia la frontera en busca de su padre, sino que persigue un tesoro; tan sólo busca una cosa en la vida: ternura. Lori Cranston, una joven escapada de casa, también necesita ternura. La rastrea en todos los hombres que encuentra, hasta el punto de enredarse en los más peligrosos incidentes. Su vida es una constante huida de sí misma.

 

La cerda

(A. Cowan)

En medio de una sociedad en crisis, una pareja de adolescentes descubre la dureza de la vida adulta. Una vieja cerda, a la que cada día alimentan, se convierte en el símbolo de su libertad.

Agu Trot

(Roald Dahl)

Agu Trot es una delicada historia de amor, entre dos personas de edad madura, con más de un centenar de tortugas y un sinfín de palabras mágicas de por medio. A pesar de las educadas conversaciones que sostienen todas las mañanas, de balcón a balcón, el señor Hoppy, quien es supremamente tímido, no ha sido capaz de confesarle su amor a la señora Silver. Un día, este caballero descubre que la dama de sus sueños tiene una preocupación: su tortuga favorita no quiere crecer. Él se inventa una estratagema para solucionar este inconveniente.

 

Matilda

(Roald Dahl)

Matilda es genial. Sin haber cumplido los 5 años ya ha leído mucho y tiene asombrosos conocimientos. Sus mediocres padres, sin embargo, la consideran una inútil. Por eso decide desquitarse. Y cuando empieza a ir a la escuela, se enfrenta a la terrible señorita Trunchbull. Entonces, hace algo maravilloso. ¿Te lo vas a perder?

 

La selva prohibida

(Heinz Delam Lagarde)

Kabindji ha crecido entre los bowassi, pueblo guerrero de África, creyendo que es uno de ellos y sin sospechar la causa del desprecio que le manifiestan abiertamente. Al morir su supuesta madre, descubre que realmente pertenece a un pueblo pigmeo arrasado por la gente que él había asumido como familia. Decide descubrir la verdad de su pasado y, acompañado por una joven bowassi, se interna en la selva hacia una zona de la cual se cuentan espeluznantes historias. En su recorrido, se enfrenta a diversos contrincantes animales, humanos y mágicos. Descubre, con la ayuda de un viejo pigmeo, el fabuloso talismán Biyambá-yambá...

 

La reina de los bandidos hindúes

(Phoolan Devi)

Este libro es una autobiografía. Phoolan Devi creció en una comunidad rural, donde aprendió las labores propias de las mujeres; además, fue enseñada a obedecer tanto a las personas de casta superior, como a los hombres. A los once años de edad, sus padres, que tenían la desgracia de tener cuatro hijas y sólo un hijo, la casaron con un hombre tres veces mayor que ella, el cual insistió en llevársela y ejercer sus derechos de esposo. La pequeña fue tan maltratada que regresó por un tiempo a casa de sus padres. Por varios años vivió intermitentemente con su esposo y con sus padres. Durante un tiempo fue tratada como la basura del pueblo, hasta que unos bandidos llegaron a raptarla. Entonces conoció a Vikram, quien le enseñó el oficio de dacoït (bandolero). Cuando éste fue asesinado, ella se quedó al mando de la banda y entonces comenzó su leyenda. Al frente de varios hombres arrasó pueblos, secuestró y asesinó, especialmente a los hombres que ella consideraba que abusaban de las mujeres. La gente del pueblo la tomó como la reencarnación de la diosa Durga.

 

Óyeme con los ojos

(Gloria Cecilia Díaz)

Es ésta la historia de Horacio, un niño que ha quedado sordo después de una enfermedad y se esfuerza por reestablecer el equilibrio de su universo interior y rescatar la memoria de los diferentes sonidos. Existe en la obra un conflicto original y atractivo: la confrontación entre un niño que enfrenta su discapacidad con valor y optimismo y Beatriz, su vecina, una mujer adulta, inteligente y sensible, en apariencias severa, quien se niega a aceptar en los otros, y en ella misma, cualquier tipo de imperfección. La historia de los protagonistas corre paralela a la de otros personajes (los padres y los hermanos de Horacio; Emma, la amiga de la familia; el médico del niño; Ofelia, la criada de Beatriz, y Diana, la pequeña que vive en Francia) y se cruzan cargando de significados los pasajes. Óyeme con los ojos transcurre en Bogotá, pero otros escenarios (Barcelona y París) resultan esenciales para comprender la historia y la conducta de Beatriz.

 

Canción de Navidad

(Charles Dickens)

Scrooge, un viejo avaro, es visitado en la Nochebuena por el espectro de Marley, su antiguo socio, y recibe un solemne aviso en forma de una serie de visiones del pasado, del presente y del futuro, entre las cuales la de cómo será su muerte si no cambia pronto de vida.

 

David Copperfield

(Charles Dickens)

David Copperfield relata su vida y aventuras, desde su niñez feliz (huérfano de padre de nacimiento) hasta que su madre contrajo nupcias con un hombre autoritario que se convirtió en el verdugo del pobre niño; su estancia en un colegio londinense; la muerte de su madre, cuando él tenía diez años; y los sucesos posteriores de su vida, que lo llevaron entre afectos y desengaños hasta encontrar la felicidad junto a quien menos lo esperaba.

 

Lunas del Caribe

(Luis Mateo Díez)

Lunas del Caribe es un relato desde la memoria de la infancia y también una profunda reflexión acerca de la lectura, el lugar de lo imaginario como forma de conocimiento, su relación con la vida y la muerte. El relato se va estructurando a partir de la memoria de los amigos del Desván, un lugar secreto de la infancia, "un reducto misterioso salvaguardado de la vigilancia y la rutina". Entre los amigos de ese lugar del recuerdo transformado en espacio imaginario, el narrador destaca a Opal. Opal es el niño fascinado por la lectura, "el que más había viajado, el conocedor de los mundos más exóticos". En el Desván se cruzan los viajes imaginarios fruto de la fantasía y los libros, también de los viejos relatos de la oralidad que persisten en el Valle, con los testimonios del espacio real, de un tiempo "culpable y sombrío", el de los niños de posguerra. Opal era quizá el menos imaginativo de los niños del Desván, pero su pasión por los libros lo hacía vivir intensamente en un mundo de ficción que derrotaba a la realidad.

 

Noches blancas

(Fedor Dostoievski)

En Noches blancas hay, por lo menos, tres fantasmas: una ciudad, un hombre y una mujer. Cada uno de ellos guarda a su vez un sinfín de historias individuales que, en algún reino, ajeno a éste que habitamos, lograrán reunirse para ahuyentar la tragedia de los amores inconclusos. El encuentro –reunión ilusoria– tiene lugar a orillas del río Neva, flujo sanguíneo de una ciudad que se debate entre el abandono y la vitalidad. La mujer (Nástenka) se deja abordar no sin antes hacer una amenaza que más parece insinuación: "Voy a hablarle con franqueza: no se enamore de mí. No puede ser, se lo aseguro. Amistad, con mucho gusto; pero amor no, se lo ruego." Finalmente, el único amor posible para el vagabundo narrador de Noches blancas es la ciudad que habita.

 

Momo

(Michael Ende)

A las ruinas de un anfiteatro olvidado hasta por los arqueólogos, llega un día una niña de edad indefinida. Es Momo. Nadie sabe de dónde viene pero todo el pueblo la adopta y la ayuda a instalarse. Los mayores la respetan porque, a pesar de su edad, sabe escuchar, y escucha de tal modo que hace nacer en las personas ideas inteligentes. Los niños, con ella, echan a volar su imaginación. Pero llega el peligro: los hombres grises convencen a todos los adultos del pueblo de que ahorren tiempo y lo depositen; éstos así lo hacen. El ahorro consiste en rendir más que antes, en entregarse compulsivamente al trabajo olvidándose de los descansos y la comunicación con los demás.

 

El hombre del techo

(Jules Feiffer)

Jimmy es un niño con mucha imaginación para el dibujo, al que dedica todo su tiempo. En el colegio no va bien y en casa su padre no lo comprende, aunque su tío Lester, quien es un artista, lo entiende perfectamente.

 

Aire negro

(Agustín Fernández Paz)

Un joven psiquiatra comienza a trabajar en “Beira Verde”, una prestigiosa clínica para enfermos mentales, y allí le encomiendan el caso de Laura Novo, una joven que ha cortado toda comunicación con el mundo circundante y se limita a llenar página tras página con su nombre y apellido. El doctor utilizará una curiosa terapia para lograr la evocación de su pasado por parte de la paciente y que ésta se enfrente a los temores que la mantienen enajenada de la realidad.

 

Metro Pop

(Fran Ilich)

Un libro que no ofrece respuestas, sino interrogantes. Con un tono mordaz, el adolescente protagonista de esta historia hace un recuento de su vida anodina en una ciudad gris (Tijuana) marcada por su condición fronteriza. La globalidad, el ritmo vertiginoso y el aburrimiento impregnan las interrogantes que se plantea el narrador, a través del cual se hace eco una sociedad. (Fran Ilich es un joven escritor tijuanense que con esta novela ganó un premio en la Feria Internacional de Literatura Infantil y Juvenil).

 

Diario

(Ana Frank)

Ana era hija de unos comerciantes judíos alemanes que, cuando las primeras persecuciones nazis, habían creído hallar en Holanda la salvación definitiva. Pero los Países Bajos fueron invadidos por las tropas de Hitler y los Frank se escondieron, junto con otras personas, en un pabellón detrás del patio de una casa. Allí, Ana describió en su diario su propia existencia y el destino de los otros. Desde julio de 1942 –cuando tenía trece años– hasta agosto de 1944 duró el refugio subterráneo. Finalmente la policía llegó, los apresó a todos y los envió a campos de concentración. Entre viejos libros, revistas y periódicos regados por el suelo, se encontró después en el pabellón el diario de Ana. El único sobreviviente de la familia fue el señor Frank.

 

Mi tesoro te espera en Cuba

(Joel Franz Rosell)

¿Quién no desea unas vacaciones en el Caribe? ¡Y si es en Cuba, mejor! Dicen que allí la arena es más blanca, el mar más tibio y el cielo más azul; dicen que las palmeras bailan y se hace un amigo nuevo a cada minuto... Pero el tío bisabuelo de Paloma guarda de Cuba una imagen dolorosa y es él quien la envía a buscar el tesoro. Paloma parte sola a la aventura. ¿Te animas a crecer con ella, a compartir sus alegrías y sus descubrimientos?

 

Aves migratorias

(Marianne Fredriksson)

Fredriksson nos cuenta la historia de dos mujeres, una chilena y una sueca que, siendo muy diferentes, se hacen amigas y comparten sus recuerdos. Mira, la protagonista chilena, "se comía la vida a cucharadas", se negaba a recordar, pero recordaba en español y las palabrotas las decía en sueco; Inge, la sueca, se lamentaba por tener tan pocos recuerdos. La mujer chilena había vivido en una doble dictadura: bajo el gobierno de su país y en su propia casa, bajo la tutela de un marido típico latino, dominante y machista, el cual no le permitía pensar, la trataba como a una sirvienta, la quería sólo para planchar y limpiar, pero nunca para hablar con ella; como no tenía derecho a pensar, no se daba cuenta de muchas cosas y le tenía miedo al esposo. En Suecia se encuentra con otra realidad: las mujeres tienen derechos y son iguales a los hombres.

 

El hijo de Andrés Aparicio

(Carlos Fuentes)

Bernabé es un joven muy humilde, quien vive con su madre, Amparo, la viuda de Andrés Aparicio. Amparo lleva una vida decente, a excepción de sus hermanos, Romano y Richi, quienes trabajan en una gasolinería. Cierto día Richi decide marcharse a Acapulco, para ser flautista de una orquesta, lo que desagrada a Romano. El tío Richi aconseja a Bernabé que deje sus estudios y se dedique a limpiar parabrisas en las esquinas y a vender chicles por las alamedas. Bernabé atiende los consejos de su tío, esperando que en verdad su suerte mejore. Pero el futuro le depara otro destino.

Nadia

(Baya Gacemi)

Esta historia real está escrita por una periodista argelina a quien la protagonista le contó su vida. Gacemi comienza hablándonos de la infancia de Nadia; su familia vivía en la pobreza porque su padre era muy flojo y además tenía muchos hijos –a los 37 años, la madre de Nadia iba en su undécimo embarazo–, pero a nuestra heroína todo el mundo la quería, pues siempre estaba lista para ayudar al prójimo. La muchacha se enamora de Ahmed, quien había sido criado por sus tíos y a fuerza de trabajo se había hecho próspero. Sin embargo, el chico se integra al grupo islámico armado GIA y la familia de Nadia le prohíbe verlo. A raíz de sus actividades, Ahmed se vuelve muy violento y obliga a la familia a que le permita casarse con la chica. Nadia nos narra cómo la organización mantenía aterrorizada a la población, la cual los ayuda no por convicción, sino por miedo. Después de la boda, se encuentra con que Ahmed ha cambiado tanto que hasta le causa temor; el hombre la esclaviza y la obliga a trabajar todo el día atendiendo y cocinando para los miembros del grupo, y la hace víctima de su fanatismo religioso; incluso cuando está sola en casa, ni siquiera le permite escuchar cánticos religiosos por la radio, pues son "demasiado alegres". Como viven en la clandestinidad, deben huir cuando se sienten en peligro de ser atrapados; así cuando Ahmed desaparece, Nadia se encuentra abandonada y nadie la quiere ayudar.

 

Las afueras de Dios

(Antonio Gala)

Gala nos cuenta la vida de una mujer extraordinaria que, sin embargo, es sencilla. Su cualidad principal es su capacidad de amar al prójimo, pero especialmente a los pobres, a los ancianos y a los que sufren. Su vida es una entrega total que el autor justifica y explica a través del amor a Dios y a los demás. La hermana Nazaret –quien trabaja en un asilo de ancianos– comparte con el lector su fe y sus razones. Como todos los creyentes, dice que Dios no se demuestra, sólo se muestra. Sin embargo, cuando la monja se enamora, su vida sigue siendo compatible con sus creencias. Piensa mucho las cosas antes de tomar una decisión, pero cuando lo hace vive su determinación intensamente.

 

La leyenda del rey errante

(Laura Gallego García)

Este relato tiene el don de conjugar el hálito maravilloso de las antiguas narraciones árabes y la condición contemporánea de una trama psicológica bien urdida. Walid, el príncipe heredero del reino de Kinda, desea ardientemente participar en un certamen poético que se realiza cada año en un reino vecino, pero su padre, quien no desea que su hijo haga el ridículo en dicha competencia, le propone realizar una suerte de juegos florales del reino para verificar primero la calidad de sus dotes como creador. Durante tres años consecutivos, el príncipe es vencido por las casidas de Hammad, un tejedor de alfombras, humilde y analfabeto, pero tocado por el don de la poesía. El rencor y la envidia transforman al otrora encantador Walid en un individuo retorcido y con sed de venganza. Pero ése es sólo el inicio de la historia.

 

El coronel no tiene quien le escriba

(Gabriel García Márquez)

El personaje central de la novela es un viejo coronel, que sobrevivió a dos guerras civiles y pasa el resto de su vida esperando el pago de una pensión que nunca llega. Su único hijo, Agustín, fue asesinado por un policía mientras repartía propaganda política subversiva. Ahora, el coronel y su esposa, sumidos en la pobreza, sólo esperan la llegada de la pensión y el triunfo de su gallo en la pelea, para que su vida cambie. “Pocos personajes de la novela latinoamericana seducen tanto como el viejo y maniático coronel, que terminado el libro vive tanto tiempo en la memoria. Es una especie de niño prodigio envejecido, loco y cuerdo, conmovedor y humano, maravillado y tragicómico. Tiene no sólo una personalidad sino un alma”.

 

La sombra del Minotauro

(Alan Gibbons)

A veces los personajes de ficción y de videojuegos pueden ser más reales que la vida misma. Phoenix se aburre en el pueblo al que se ha trasladado su familia por motivos de trabajo. No se integra en la escuela y está harto de que se metan con él. Hasta que un día se prueba "el traje de Realidad Paralela" (el cual entrar en el mundo virtual) y ayuda a su padre a diseñar un juego de computadora: El Legendario, basado en las aventuras de los mitos griegos. Un paso más allá de la realidad virtual, Phoenix se convierte así en el héroe del juego y su vida dependerá del combate contra el Minotauro.

 

Las dunas azules

(Yolanda González)

“Cuando salimos de Madrid en dirección a Marruecos, yo simplemente era otra persona. Mejor dicho, yo aún no era quien soy ahora. ¿Quién me iba a decir que aquel viaje cambiaría mi vida? Pero la verdad es que no fue el viaje en sí lo que me cambió. Fue Zohra. Fue ella quien me descubrió la exótica belleza de su país; fue ella quien me enseñó el amor y también quien me rompió el corazón”.

 

Don Segundo Sombra

(Ricardo Güiraldes)

Esta novela describe la trama de la vida de un hijo natural a quien su protector separa de su madre para entregarlo a la custodia de unas tías. El niño crece aislado, dolido por su condición de bastardo; como reacción, siente despertar en sí una indomable voluntad de vencer y un caudal de energía, de individualidad, que sólo necesita para manifestarse del impulso generoso, la adoración, el respeto y la seguridad que en él despierta la figura de don Segundo Sombra, a cuyo lado se siente crecer. Y así, sin dudarlo, al primer contacto con este hombre poderoso, abandona la casa de sus tías para intentar trabajar en la hacienda hacia la que don Segundo Sombra se dirige.

 

Espiando a un amigo

(Batya Gur)

La novela narra la amistad entre dos chicos en un colegio, Benyi y Shabi, y el repentino cambio de conducta de este último. ¿Por qué Shabi comienza a huir de quien, hasta el día anterior, era su mejor amigo y mentor? Con la ayuda de su amiga Yuli, y del abuelo de ésta –un detective retirado–, Benyi inicia su investigación para descifrar un enigma que, poco a poco, se va relacionando con los actos de vandalismo que tienen lugar en el colegio.

 

Lobo Negro, un skin

(Marie Hagemann)

A Wolf lo llaman Lobo Negro porque lleva cazadora y vaqueros negros, es fuerte y peligroso. Como los lobos, encuentra en la manada la seguridad que echa de menos en casa y la camaradería que no ha experimentado hasta entonces. Se lleva muy bien con Andy, un chico sensible distinto de los demás. Cuando todos han bebido bastante cerveza, se ponen en marcha con sus cadenas y cantan, amenazan, humillan, pegan.

 

Wakefield

(Nathaniel Hawthorne)

Wakefield es un hombre como todos, que vive con su esposa tranquilamente en un barrio común, hasta que un día le dice a su compañera que saldrá de viaje. Prepara sus cosas, pero en vez de viajar renta el departamento frente a su casa para espía a su esposa. Transcurre el tiempo y el hombre tiene sus dudas respecto de regresar o permanecer oculto. Decide ver a su esposa, y para ello cambia de apariencia, sin imaginar las consecuencias que esto le traerá.

 

Como un volcán

(Magdalena Helguera)

Una clase de biología en la que se habla sobre las leyes de la genética es el detonante que hace que Sabrina, una preadolescente, se pregunte si realmente es hija biológica de sus padres. En un instante, vuelven a su mente retazos de conversaciones hogareñas a las que en su momento no había prestado atención, relacionadas con adopciones. Sin atreverse a encarar a sus padres y sacar a la luz sus temores, la protagonista prefiere ir a un hogar de niños, en compañía de su mejor amiga, a buscar información. Tras esa primera visita se sucederán otras, en las que conocerá a Martín, un pequeño niño sin familia.

 

Demian

(Herman Hesse)

El joven Sinclair narra sus experiencias y vivencias que, de niño y adolescente, lo llevaron a debatirse entre dos mundos: uno, luminoso, identificado con sus padres, la felicidad y la seguridad, el bien; otro, oscuro, donde asechaban los riesgos, las desviaciones, los peligros, el mal. Su encuentro y amistad con Max Demian, un muchacho poco mayor que él, fue decisivo para adentrarse en el conocimiento de los resquicios de su espíritu que lo llevaban a cuestionar los valores en que había sido formado y, salvando laberintos, encontrarse a sí mismo. Es elocuente el epígrafe del libro: “Quería tan sólo intentar vivir aquello que tendía a brotar espontáneamente de mí. ¿Por qué había de serme tan difícil?”.

 

El lobo estepario

(Herman Hesse)

En un manuscrito que olvida en una casa de huéspedes, Harry Haller plasma sus memorias, donde describe el proceso espiritual de doblez de identidad que experimenta. Menciona cómo había vivido él como un respetable intelectual, con familia y hogar, hasta que fue impelido a dejar eso por causas externas y por la fuerza animal del interior humano. Ahora, sosteniéndose a costa de sus ahorros, Harry se dedica a disecar el misterio de su personalidad, que lo lleva muchas veces a luchar consigo mismo, quizá al extremo de desear la autodestrucción. Se convierte entonces en un lobo estepario, mitad hombre y mitad bestia, desgarrado entre los convencionalismos sociales burgueses y la rabia y soledad instintivas de una bestia hambrienta.

 

Rosshalde

(Herman Hesse)

En el centro de Europa se encuentra una gran finca llamada Rosshalde, donde hay una casona rodeada de hermosos jardines. Es habitada desde una década atrás por el famoso pintor Johann Veraguth, quien ahora se encuentra separado de su esposa y vive en su estudio, aunque a diario se sientan juntos a la mesa durante las comidas. Tienen dos hijos: Albert, ya adolescente, quien estudia en el extranjero, y Pierre, de ocho años, el único lazo de unión entre el pintor y su esposa, Adele –pues Albert y su padre llevan una relación distante–. Cierto día,  Johann recibe la visita de su amigo Otto, quien reside en el África y lo anima a viajar un tiempo por aquellas tierras. Pierre se emociona al escuchar los relatos del amigo de su padre, y sueña con vivir él también emocionantes aventuras en tan exóticos lugares. Pero el destino tiene dramáticos planes para la familia Veraguth.

 

Siddharta

(Herman Hesse)

Siddharta era hijo de un brahmán y amigo de Govinda, otro niño cuyo padre también era un brahmán. Desde su niñez, Siddharta se sintió inclinado a buscar la verdad última, el Dharma. Un día decidió dejarlo todo para irse con los samanas, sacerdotes que vivían sumidos en la oración; lo acompañó su amigo Govinda. Cuando los jóvenes encontraron a los samanas, permanecieron con ellos un tiempo; sin embargo, Siddharta no halló ahí lo que buscaba, por lo que optó por continuar su camino, en busca siempre del Dharma.

 

El viejo y el mar

(Ernest Hemingway)

Esta obra resume todo el pensamiento del autor sobre el ser humano: su lucha, la necesidad de probarse a sí mismo en un mundo que le puede ser adverso. Santiago es un viejo pescador viudo, cuya única alegría es la compañía de Manolín, muchacho que también siente por el hombre un gran cariño. Tras 84 días de no pescar nada, los padres del joven le impiden volver al mar con Santiago, y éste decide partir solo. El viejo desea probarse, saber que no está salao, por lo que emprende su viaje al mar en busca de un pez lo suficientemente grande.

 

Por quién doblan las campanas

(Ernest Hemingway)

Como testigo directo de la Guerra Civil Española, Hemingway conoció a fondo sus pormenores, recreados con gran acierto en esta novela. Su protagonista, Robert Jordan, es un escritor estadounidense que combate al lado de los republicanos y a quien se le asigna la misión de hacer volar un puente para facilitar el avance de las tropas. El cumplimiento de esta misión lo lleva a relacionarse con diversos personajes, los cuales simbolizan sentimientos de diferente índole; pero siempre predomina, por encima de traiciones o bajezas, la búsqueda del ideal común: solidaridad y justicia.

 

Las aventuras de Güicho Quintanilla

(Berta Hiriart)

Güicho es un niño de 10 años con características comunes y corrientes: le gusta una compañerita de clase muy guapa, junta estampitas y su mascota es un camaleón; pero sus padres están divorciados, por lo que el niño pasa una parte del tiempo con su padre y la otra con su madre. El padre se ha vuelto a casar y Güicho tiene un hermanito muy simpático; sin embargo, la esposa es verdaderamente odiosa. La madre de Güicho no está en buena situación económica, tiene que trabajar mucho y a veces está cansada y no presta mucha atención a su hijo. Pero lo realmente terrible es que tiene un novio y tal vez se vuelva a casar. Esto sí que no lo soporta el niño, quien decide fugarse e irse a vivir a casa de la tía Cuca. Así es que un día que su mamá lo deja en el colegio, en vez de entrar, se va a la calle. Ahí empiezan todas sus aventuras. Recorre la ciudad, encuentra amigos nuevos y ¡hasta es arrestado por sacar su camaleón en el Metro!

 

La granja Groosham

(Anthony Horowitz)

Si David hubiera sabido que sus malas notas lo iban a llevar a la terrorífica Granja de Groosham, ¡seguro que habría estudiado mucho más! Imagínate: los personajes que allí más se preocuparán por ti son ¡los vampiros! Una historia terroríficamente divertida con la que ¡dan ganas de ponerse a estudiar inmediatamente!

Retrato del artista adolescente

(James Joyce)

Es ésta una de las novelas más importantes de la literatura del siglo XX. Muestra la obra el laberinto íntimo del colegial Esteban Dédalus, en cuyo interior se agita un espíritu demasiado tierno para no moldearse según la influencia del ambiente que lo rodea, pero demasiado bronco para amoldarse a tal ambiente. Monstruo en su laberinto, Dédalus se agita en la angustia de su propia turbación, queriendo rebasar los imprecisos límites de su existencia. Su misma timidez le impedirá alcanzar la deliciosa figura femenina que vislumbra extasiado. Busca entonces la salvación en los recursos que le ofrece su propio temperamento de artista.

 

La metamorfosis

(Franz Kafka)

Una mañana, Gregorio Samsa descubre con horror que se ha convertido en un enorme insecto. Esto ocasiona una severa crisis en su familia, que cambia su vida por completo. Es consciente del rechazo de sus familiares hacia él, por lo cual permanece oculto, para no causarles mayores repulsión y problemas, hasta que decide tomar una decisión.

 

Cuando Hitler robó el conejo rosa

(Judith Kerr)

Una familia de origen judío huye de la Alemania nazi temiendo por su vida. Atrás dejarán muchas cosas, particularmente Anna, la niña de la familia, quien se verá obligada por las circunstancias a madurar de golpe. Para la protagonista de este relato autobiográfico, aquel conejito rosa con el que jugaba y que quedó abandonado en su casa de Berlín, siempre simbolizará la infancia bruscamente perdida.

 

La Biblia envenenada

(Bárbara Kingsolver)

Un pastor protestante con su esposa y sus cuatro hijas se va de misionero desde su natal Georgia, en Estados Unidos, al Congo Belga en 1959, a fines de la época colonial, cuando comenzaban a surgir los grupos independistas. La reseña de la hazaña nos llega a través de las protagonistas; Orleanna, la esposa, y cada una de las cuatro hijas nos van contando la historia de la familia desde su propio punto de vista. Nathan, el padre, es un hombre de fe inquebrantable pero demasiado riguroso; toda su vida gira alrededor de una religión que es exigente e impersonal, una religión tan dura como imposible de transmitir un mensaje de amor a los habitantes de la aldea, pobres y acostumbrados a sus dioses, creencias y tradiciones. Ni siquiera su familia recibe este mensaje; solamente Leah, una de sus hijas le tiene más cariño que temor. Orleanna es una mujer que se encuentra demasiado sola, incapaz de enfrentarse a su marido o dejarlo, y que trabaja como una esclava todo el día para dar a su familia un entorno decoroso. La hija mayor, Rachel, una joven de 16 años, nos describe las costumbres de los aldeanos, su ropa –más bien su falta de ella–, su alimentación y su forma de vida a la que ella nunca se acostumbrará, pues no la comprende. Leah conoce a un chico que le muestra un mundo nuevo, lleno de vida, pleno de significado. Adah, que es sumamente inteligente pero tiene un problema motor el cual le impide comunicarse correctamente, es muy observadora; ella advierte, más que las demás, la profundidad de la vida a su alrededor. La pequeña, Ruth May, ve las cosas con la inocencia de su corta edad, tiene miedo de ser devorada por los aborígenes pero es la única de la familia que hace amigos.

 

Capitanes intrépidos

(Rudyard Kipling)

Una tormenta se azota contra el trasatlántico donde viajan Harvey Cheyne y su familia. En plena tempestad, Harvey es arrastrado por una ola y pierde el sentido al caer al mar. Cuando recobra el conocimiento, se percata de que ha sido recogido por otra embarcación llamada We’re Here. En el barco acepta un trato para volver a Nueva York con sus padres, aunque de mala gana. Ahí hace un amigo: Dan, el hijo del capitán, y juntos corren esta aventura.

 

El carretero de la muerte

(Selma Lagerloff)

La joven religiosa sor Edit agoniza y pide que lleven ante ella a David Holm, borrachín del pueblo a quien aún no ha logrado atraer al buen camino. Mientras tanto, éste bebe con dos amigos y les relata la leyenda del último día del año: aquel que entregue su alma al sonar la última campanada de las doce de la noche, se convertirá en el carretero de la Muerte durante un año. Sus amigos pretenden forzarlo a ir con sor Edit, pero él se resiste. Se suscita una riña y David cae herido. Creyéndolo muerto, los otros huyen. Él se queda inconsciente sobre un charco de sangre, cuando el reloj da la última campanada de la medianoche. (La autora recibió en 1909 el Premio Nóbel de Literatura).

 

La más faulera

(Mónica Lavín)

Es la historia de una basquetbolista y su gran pasión por el deporte. Andrea Domínguez, de quince años, estudia el segundo año de secundaria en una escuela particular de la ciudad de México. Su familia y sus amigas no comprenden su gran afición por el basquetbol. Pero ella tiene el problema de ser una gran faulera, aunque no de manera intencional. Siempre que la expulsan de un partido por esa causa, se siente derrotada por no saber contenerse. La única persona que parece comprenderla es su padre, quien incluso la acompaña en ocasiones a los partidos. Andrea logra formar parte de la selección femenil de su colegio y hace amistad con Manuel (el Bato), un muchacho sonorense de la selección varonil. Entonces la chica une al caminar en busca de sí misma, su recorrido hacia el encuentro con el amor.

 

El verano en el que todos estábamos enamorados

(Marjaleena Lembcke)

Narrada en primera persona por Leena, la niña protagonista de doce años, la historia es la crónica de los enamoramientos que se suceden en su entorno en el plazo de apenas unos meses: los de su hermano, su mejor amiga, la empleada de hogar, su madre (quien se siente atraída por un hombre que no es precisamente su marido) y, por supuesto, el de la propia Leena. Todo ello se desarrolla dentro de los contextos familiar y escolar de la muchacha, a través de cuyo particular punto de vista asistimos al cruce de afectos, pugnas y sentimientos encontrados en que se ven envueltos los personajes.

 

El pájaro amarillo (Alan y Nohemí)

(Myron Levoy)

Esta novela transcurre en Nueva York en 1944, casi a finales de la Segunda Guerra Mundial. Alan Silverman, su protagonista, es un desesperado por el palobol, y no está dispuesto a hacer nada más que eso. Sin embargo, después de haber tenido una larga charla con sus padres, se propone ayudar a Noemí. Ella era una chica  que según el comentario de la gente estaba loca: no hablaba y se la pasaba rompiendo papeles. Había pasado la mayor parte de su vida en Europa, donde perdió a su padre. Finalmente Alan consigue  comunicarse con ella por medio de una muñeca, para que olvide su pasado y viva en el presente. Luego de un largo progreso,  Noemí se convierte en una buena amiga para Alan. Pero por vergüenza, él oculta su amistad con ella y por eso se pelea con su mejor amigo, Shaun Kelly. Ésta es una historia muy trágica, donde un chico de más o menos 11 años se las arregla para dejarlo todo y conseguir que Noemí viva feliz.

 

Colmillo Blanco

(Jack London)

Desde su nacimiento, el pequeño lobezno posee una gran fortaleza y energía, que le permiten afrontar duras dificultades. Cuando su madre y él son recogidos por los indios, un hombre llamado Nutria Gris lo nombra Colmillo Blanco. Después, el lobo es vendido a un cara pálida, quien lo utiliza para enfrentarlo en peleas contra perros. Colmillo Blanco comprende entonces que la ley prevaleciente es la del más fuerte: enfrentarse o morir.

 

Un verano para morir

(Lois Lowry)

Meg narra su historia a partir del cambio a la casa de campo donde su padre debe terminar de escribir un libro. “Molly es más guapa que yo, pero yo soy más lista que Molly”. Pensamientos como éste rondan constantemente a Meg, joven de trece años quien, sin quererlo, siente una gran rivalidad con su hermana mayor, aunque esto no disminuye su cariño hacia ella. El destino y una cruel enfermedad hacen que Meg se enfrente a la vida y a la muerte, para lo cual deberá hallar fortaleza y descubrir su propia belleza interior.

 

¿Quién cuenta las estrellas?

(Lois Lowry)

Corren los años de la ocupación alemana en Dinamarca y Annemarie (la joven protagonista-narradora de esta novela) debe asumir riesgos para salvar la vida de Ellen Rosen, su mejor amiga, una niña judía. (La autora, Lowry, se inspiró en acontecimientos reales ocurridos en Dinamarca en el año 1943, los cuales le fueron relatados por una amiga que conoció esa dolorosa época. Después investigó sobre la resistencia danesa y el apoyo que brindaron los ciudadanos de ese país a los judíos para escapar del holocausto.)

 

Del otro lado hay secretos

(Ana María Machado)

Allá fue Bino. Hasta la orilla del agua, con el viejo cuenco de madera en la mano. ¿Tan viejo era, realmente? No se podía saber. Parecía que tenía mil años, de tan usado, marcado de golpes de cuchilla, curtido por el agua de mar, con olor a pescado y sal. Era igual a una canoa. Tronco cavado, árbol sin relleno, que deja la raíz en la tierra y se suelta para navegar, recostado en las olas. Capaz de llegar lejos. Allá, del otro lado. ¿Qué habría del otro lado del mar? Bino veía en su piel morena la historia de los reyes que vinieron como esclavos. Quizás eso estaba escrito en las estrellas del mar, como decían los mayores. O quizás, como María pensaba, la verdad podía descubrirse siguiendo con los ojos el camino de las estrellas del cielo.

 

El perro que corría hacia una estrella

(Henning Mankell)

Joel observa desde la ventana. La enigmática alucinación de un perro corriendo por el frío suelo invernal, abre una secreta aventura. El mundo solitario del adolescente comienza a expandirse en medio de secretas interrogantes acerca de su vida. Ahora tendrá que asumir su propio proceso de crecimiento, en la metáfora de una búsqueda que lo ayudará a confrontar ausencias y situaciones desagradables. La atmósfera inquietante de las exploraciones nocturnas de este joven instala las coordenadas de la densidad narrativa, respaldada por los silencios, la impermeable relación con el padre y los sentimientos internos que se remueven.

 

Las sombras crecen al atardecer

(Henning Mankell)

En 1956, Joel está a punto de cumplir doce años de edad (entre el final del verano y el comienzo de las nieves, en una pequeña y anónima localidad del interior de Suecia, rodeada de bosques), cuando realiza un singular descubrimiento. Al cruzar una de las calles del pueblo donde vive con Samuel, su padre, falta muy poco para que el chico muera atropellado por un autobús; pero justo cuando va a ser aplastado por las ruedas delanteras del vehículo, resbala, cae de espaldas sobre el pavimento y el vehículo le pasa por encima, dejándolo ileso. "Supongo que fue un milagro", concluye el protagonista, horas después, cuando se recupera en el pequeño hospital de la localidad; y decide que tendrá que agradecer, de alguna manera, el hecho de haber conservado la vida. La trama avanza a través de los encuentros que sostiene Joel con distintos personajes, algunos francamente estrafalarios. Las buenas acciones que intenta llevar a cabo con la mejor de las voluntades para tratar de incidir en las complicadas relaciones de los adultos, no consiguen los fines previstos...

 

El Insoportable

(Ricardo Mariño)

Bruno, el Insoportable, es una de esas personas que no está conforme con nada y no hay forma de hacerlo sentir complacido. Camino a un campamento, y ante la expectativa de grandes descubrimientos y aventuras, este chico sólo puede decir: “¡Debo estar en medio de una pesadilla! ¡Gritan los pájaros, la tierra está llena de tierra, hay sol, miles de insectos se abalanzan sobre nosotros! ¡Y todavía tenemos que caminar cargando mochilas! Ya que nos metemos en una jungla, ¿por qué no trajeron elefantes de carga?”. Pero en ese campamento, a donde no quería ir, conoce a un misterioso personaje, de un pueblo muy peculiar, que lo hace cambiar su manera de ver las cosas.

 

La Eneada

(Jan Mark)

Erato es uno de los nueve planetas que componen la Eneada, un lugar yermo con un gobierno totalitario y corrupto, donde Isaac conocerá a Eleanor, una joven que no está dispuesta a someterse a la injusticia. Ciencia ficción y aventuras que te trasladarán a un mundo muy lejano, aunque quizás no tanto.

 

Muchacha en azul

(Silvia Molina)

Hilda vive en un hogar que tiende a desintegrarse rápidamente, pues su padre golpea a su madre y a su hermano. Entonces su media hermana, Flora, decide sacarla de ese ambiente y llevarla consigo a París, donde podrá terminar sus estudios. Pero Hilda es una adolescente insoportable, tímida y melindrosa, que no cesa de quejarse de estar en Francia y desea volver a su casa en México. Una noche, cuando acompaña a  Flora a una cena en la embajada mexicana, conoce a un geólogo llamado Herman, con quien ella simpatiza, e inician una relación amistosa. Pero él regresa a México y dejan de verse por algún tiempo, hasta que, ya de vuelta Hilda al país, cree reconocer a Herman en un hombre que ve en la calle.

 

El amor que me juraste

(Silvia Molina)

Huyendo de la decepción amorosa, una mujer viaja al lugar de origen familiar para explorar su pasado. Así se desarrolla esta emotiva novela sobre el deseo y el dolor, la pasión y la culpa, y sobre las elecciones que se tienen que hacer a lo largo de la vida. Comienza con el aburrimiento y la desazón de la protagonista, y termina con el silencio, que suele significar tantas cosas. Paralelamente, la autora juega con otras historias (la del doctor Carrillo, la del pasado de otro hombre y otra mujer, la de una familia, la de un lugar mítico llamado San Lázaro...), necesarias para que la protagonista pueda entender sus caídas.

De todas maneras

(Christine Nöstlinger)

Un relato entretejido a tres voces por los hijos de un matrimonio que se separa. Cada voz narra su punto de vista: un niño de siete años, otro de doce y una joven de quince. Aparecen nuevas parejas para los padres separados y, a pesar de las tensiones, todos parecen guardar una esperanza.

 

Yo también tengo un padre

(Christine Nöstlinger)

Aunque sus padres están separados, Feli lo lleva bastante bien: vive en Viena, con su madre, y consigue de su padre todo lo que quiere. Pero algo va a derrumbar el apacible mundo en el que se halla instalada; algo que ella no está dispuesta a consentir. Una adolescente que decide tomar las riendas de su vida tendrá la oportunidad de conocer por sí misma los problemas y las alegrías que genera la convivencia. En Yo también tengo un padre, el estilo personal de la autora consigue dar soluciones originales y creativas a los conflictos familiares.

 

Una cuestión personal

(Kenzaburo Oé)

Esta novela nos cuenta un episodio importante en la vida de un hombre en el Japón de la posguerra. El joven, de 27 años y apodado Bird, es profesor de inglés en una academia preuniversitaria y tiene el sueño de viajar a África, pero para hacerlo realidad se interponen su esposa y su hijo, que acaba de nacer con una anormalidad cerebral. Bird desea que su bebé anormal muera para evitarse futuros problemas; sabe que con el tiempo olvidará, pero si no muere, será una carga para toda la vida. Así que casi casi pide a los médicos que lo dejen morir, lo cual, por supuesto, le trae sentimientos de culpa terribles. Bird es un hombre con muchos complejos; a raíz de su problema le tiene terror y asco a la mujer, a las “cavidades oscuras” donde se engendró el monstruoso bebé, y ahoga sus frustraciones en el alcohol y en los brazos de una vieja amiga de la universidad, quien finalmente lo ayuda un poco. Pero Bird además tiene cualidades muy importantes que también lo guiarán: la honestidad, el sentido del honor y un gran desprecio por la mentira. (El autor de esta novela recibió el Premio Nóbel de Literatura en 1994).

 

La leyenda de Rostroazulado

(Rafael Ordóñez Cuadrado)

En las grandes praderas norteamericanas la convivencia entre las distintas tribus indias no siempre ha sido pacífica. Rostroazulado, un joven sioux, consigue llegar a ser jefe comanche justo antes de que ambas tribus se declaren la guerra... Para un joven ganarse el respeto de sus semejantes es muy importante, y perderlo resulta trágico. Por eso Rostroazulado pide ayuda a Pájaro Trueno. Se convierte en guerrero, en un cazador sioux. Pero la cacería no resulta como había pensado.

 

La búsqueda de Park

(Katherine Paterson)

El protagonista de esta narración es el hijo de un soldado estadounidense muerto en Vietnam. Park no recuerda a su padre y su madre se ha negado, sistemáticamente, a hablarle sobre él. El niño decide, entonces, realizar su propia búsqueda. Una búsqueda, primero, secreta, cuando lee los libros de su padre, algunos incomprensibles para él, pero que le permiten descubrir su presencia a través de determinados renglones subrayados; o cuando visita, solo, el monumento a las víctimas de la guerra de Vietnam, en Washington. Después, cuando decide visitar a la familia de su padre, en una hacienda de Strathaven, en Virginia, y se encuentra con su tío Frank y con su abuelo enfermo. De forma simultánea a esta búsqueda real, tiene lugar una búsqueda paralela, de carácter simbólico, que nos remite a las leyendas del rey Arturo y sus caballeros. La indagación le permitirá a Park descubrir que su padre tuvo una niña con una mujer vietnamita –la misma que luego se convirtió en la esposa de su tío– y llegar a convertirse en amigo de esa muchachita a la que, al principio, detestaba por ser una amarilla.

 

Lyddie

(Katherine Paterson)

La promesa de una vida mejor, lleva a Lyddie a una fábrica en la que deberá soportar las duras condiciones de trabajo y el acoso constante del encargado a cambio de un salario. ¿Cómo elegir entre seguridad y dignidad?

 

Marianela

(Benito Pérez Galdós)

Marianela es una pobre huérfana de 16 años que vive recogida en casa de una familia. La jovencita encierra, dentro de un cuerpecillo esmirriado y feo, un alma hermosa que le gana el cariño de Pablo, rico joven ciego al cual sirve de lazarillo. Pablo imagina que las bellezas del alma de Marianela coinciden con las de su apariencia física y piensa que la Nela es tan hermosa por fuera como por dentro. Un día llega al pueblo un célebre oculista, quien declara posible la curación de Pablo. Se inicia entonces un verdadero calvario para Marianela, pues está segura de que cuando el joven recobre la vista llegará el final de todos sus sueños. La situación se complica más con la llegada de Florentina, bellísima prima de Pablo.

 

Jesse James estudió aquí

(Pertierra)
¿A qué chico no le gustaría ser el asombro de todos, el líder carismático de la pandilla… aunque para ello haya que hacerse el duro y fingir más de la cuenta?


Lilus Kikus

(Elena Poniatowska)

Lilus es una niña a la que le gusta jugar a ser enfermera, le gusta operar limones, naranjas, plátanos. No le gustan las muñecas; una vez tuvo una, pero murió aplastada: cayó sobre ella. También una vez fue a Acapulco, pero no llevaba palas ni juguetes como los demás niños; jugaba con la arena, el mar, las estrellas. Un día Lilus enfermó, tenía frío y confundía sus sueños con la realidad; soñaba con Jesús, con los vecinos y con el Diablo.

 

La noche en que Vlado se fue

(Manuel Quinto)

Adra sólo tiene trece años y no quiere dejar de ser niña. Pero las duras circunstancias que hacen trizas su idílica infancia la obligan a madurar de golpe, enfrentándose al dolor y al miedo. Cuando todo se tambalea alrededor y el mundo parece haber enloquecido, la magia del teatro crea una complicidad que sirve de refugio y proporciona fuerzas para seguir adelante. La noche en que Vlado se fue nos acerca al conflicto entre bosnios y serbios, de la mano de unos personajes cuyo coraje y entereza constituyen la mejor defensa de la paz. Un relato impresionante y conmovedor que apuesta por la vida, por la esperanza.

 

Relato de un verano

(Patricia Reilly Giff)

Lily espera ansiosamente las vacaciones de verano para ir al mar, en Rockaway, su lugar favorito. Pero ese año (1945) todo resultó distinto. Su padre debió marcharse a la guerra y su mejor amiga se mudó de la ciudad. Sin embargo, la llegada de Albert, un niño húngaro cargado de secretos, le permite descubrir una nueva faceta de sí misma. Una historia cálida, narrada con cierta ingenuidad, en la cual el manejo del lenguaje –de suaves matices humorísticos– recrea armoniosamente los ambientes y la gestación de una especial amistad entre los dos niños. La tragedia que subyace en tiempos de guerra se ve solapada por la mirada infantil y los acontecimientos, demostrando que, después de todo, siempre queda la esperanza.

 

Tom, el de la Sexta Luna

(Florence Reynaud)

En el Bronx de Nueva York, los últimos indios tratan, a duras penas, de mantener viva su cultura en un entorno de deshumanizada competitividad. Cuando estalla la definitiva guerra mundial, sólo ellos sobreviven. Libres de este trágico modo del yugo del hombre blanco, parten hacia la tierra de sus antepasados guiados por Tom, el de la Sexta Luna.

 

Una desolación

(Yasmina Reza)

Un anciano le escribe a su hijo para reprocharle que es feliz. Para el padre, una vida feliz es sinónimo de una vida insulsa, que no vale la pena; opina que “cien veces superior al hombre feliz es el hombre alegre”. Como se encuentra al final de su vida, ve morir a los amigos y conocidos que eran de su misma edad y es víctima de la melancolía de los finales; además se va quedando solo. El hijo anhela calma y tranquilidad, y para encontrarlas se va al otro lado del mundo. El padre lo único que no desea es paz y tranquilidad, quiere acción y movimiento para aprovechar el tiempo que le queda.

 

Pobby y Dingan

(Ben Rice)

¿Quién no se ha inventado alguna vez a un amigo imaginario? Esto es lo que le ocurre a Kellyanne, cuando su familia emigra a Australia buscando las minas de ópalos. La soledad de la niña y los problemas que surgen en la familia hacen que Pobby y Dingan se conviertan en sus mejores amigos, aunque todos la toman por una loca.

 

La vorágine

(José Eustasio Rivera)

Arturo Cova es un poeta bogotano que, en un arranque entre caballeroso y novelesco, huye con una mujer (Alicia), sin amarla realmente. Abandona amigos, cierto prestigio y la vida en la ciudad, para lanzarse a la aventura impulsado quizá por un fuerte deseo interno que lo lleva a rechazar toda mediocridad.

 

Harry Potter y la piedra filosofal

(J.K. Rowling)

Harry es un niño huérfano que vive con unos tíos y un primo en un apacible barrio de Londres, y que a simple vista es común y corriente: va a una escuela normal, come y se viste como los demás, aunque es un poco desaliñado, ya que sus parientes no lo quieren y sólo le dan las sobras, la ropa usada de su primo, y lo obligan a dormir debajo de la escalera, en una pequeña alacena. Pero un día todo cambia y Harry descubre que en realidad es descendiente de magos y que tiene que asistir a Hogwarts, para aprender el oficio de sus padres. A partir de ese momento, Harry se verá envuelto en un mundo donde no sólo conocerá criaturas fantásticas, aprenderá a hacer hechizos y a preparar pociones mágicas, sino que además será un mago famoso, el único capaz de resolver el misterio de la piedra filosofal y, sobre todo, podrá abandonar por lo menos dos meses a su odiosa familia, y ser feliz.

 

Harry Potter y la cámara secreta

(J.K. Rowling)

Ha pasado un año y Harry no sólo ha descubierto que es un mago; además tiene dos amigos inseparables, Ron y Hermione, quienes junto con un gigante llamado Hagrid lo acompañan en todas sus aventuras; también ha aprendido a usar la capa invisible, sabe hablar el idioma de las serpientes y es experto jugador de quiditch. En esta ocasión no sólo deberá luchar contra arañas gigantes, serpientes encantadas y fantasmas furiosos, sino que está en juego algo más: la vida de la hermana menor de su mejor amigo, quien está atrapada en la cámara de los secretos, custodiada por monstruos muy peligrosos cuyo fin es matar a Harry, como parte de la venganza de Lord Voldemort, el hechicero más malvado de todos los tiempos y al que Harry derrotó a los tres años, cuando éste asesinó a sus padres.

 

Harry Potter y el prisionero de Azkaban

(J.K. Rowling)

Harry ha cumplido trece años y se encuentra solo y triste en casa de sus odiosos tíos y primo, que lo aborrecen, y sin querer, durante una discusión, convierte a su tía Marge en globo. Aterrorizado por lo que hizo, huye de casa en un autobús mágico, dispuesto a vivir en la clandestinidad del mundo de la magia, sin saber que Sirius Black, un asesino con grandes poderes mágicos y que fue cómplice de Lord Voldemort, ha escapado de la prisión de Azkaban y está decidido a asesinarlo. Para fortuna de Harry, el autobús mágico lo lleva directamente con el director del Ministerio de Magia, quien no sólo no lo castiga por haber hechizado a su tía, sino que lo cuida mientras se inicia el nuevo curso en su escuela. Ahí Harry conocerá al profesor Lupin, quien le enseñará a enfrentar a los temibles dementores, que son los guardianes de Azkaban, y a luchar contra Sirius Black.

 

Harry Potter y el cáliz de fuego

(J.K. Rowling)

Harry ya no es un niño, está por iniciar su cuarto año en Hogwarts y su máximo deseo es avanzar en sus estudios y asistir con sus amigos a los mundiales de quidditch; por desgracia, sus enemigos no descansan, y en esta ocasión le han preparado una trampa tan increíble que es casi imposible que logre salir de ella. En esta aventura Harry tendrá la oportunidad de conocer y tratar a magos de otras escuelas, será acosado por una periodista chismosa, asistirá a su primer baile, se enfrentará a los celos de su mejor amigo, Ron, y descubrirá que solamente uniéndose con los magos de todo el mundo podrá enfrentar al mal.

 

Harry Potter y la Orden del Fénix

(J.K. Rowling)

Cuando Harry por fin regresa a clases a Hogwarts, ese maravilloso colegio para magos y hechiceros, descubre que algo muy malo ha pasado. El Ministerio de Magia niega que Voldemort haya regresado y por eso comienza una campaña de desprestigio contra Harry y Dumbledore, y deciden que la horrible profesora Dolores Umbridge debe vigilarlos todo el tiempo. Harry se siente solo e incomprendido, y sospecha que Voldemort puede adivinar sus pensamientos y que trata de apoderarse de un objeto secreto que lo ayudará (al temible mago) a recuperar su poder destructivo.

 

La vida inútil de Pito Pérez

(José Rubén Romero)

Pito Pérez es un borrachín de pueblo, pícaro, escéptico, sentimental, con ribetes de filósofo. Como el Lazarillo de Tormes, la necesidad le aguza el ingenio; tiene que valerse de engaños y artimañas para vivir. Ama la libertad, le emociona el espectáculo de la naturaleza y la belleza de la mujer. Es un sentimental. Pasa largas horas tocando su flauta de carrizo... No aspira a mejorar de posición, prefiere la miseria a vivir sometido a las normas sociales. Acepta que su vida –que él siente como inútil– se destruya paso a paso, presa del vicio, rodeada de soledad, amargura y desesperanza.

 

Vuela, Ertico, vuela

(Joel Franz Rosell)

Ertico, el protagonista, es un niño cubano. "Ertico era callado, feíllo y bajito. Se sentaba en medio del aula, permanecía tranquilo en un rincón durante el recreo, y al terminar las clases se iba a casa derechito y solo". Pasaba desapercibido para todos. Pero en su interior, "Ertico soñaba con ser el primero de la clase, hacer las bromas más divertidas, estar en el centro de todo y marcharse a casa rodeado de amigos." Quería, por sobre todas las cosas, tener amigos. Lo que sí tenía Ertico era una abuela; una abuela en apariencia corriente, que a través de la magia de las prendas que tejerá a su nieto con los hilos de una alfombra encantada, lo ayudará a encontrar la felicidad que busca.

Yo soy el rey

(G. Saalman)

El padre de Rex se ha arruinado y toda la familia debe cambiar de domicilio. El deseo de agradar a sus nuevos amigos arrastra al joven a un peligroso juego en un ambiente marginal…


Hoyos

(Louis Sachar)

Stanley Yelnats, un joven palíndromo de doce años, que parece predestinado a repetir los errores de sus antepasados, es condenado por robar unas zapatillas deportivas, y debe elegir entre cumplir su condena en la cárcel o en el campamento Green Lake. Tras decidirse por esto último, descubre que el campamento no es tal como lo esperaba. Allí, unos guardianes siniestros y esquivos se ocupan de que los chicos pasen todo el día cavando hoyos en el desierto, el cual por supuesto carece de lago alguno; pero sí abundan en él lagartos amarillos venenosos que se sienten atraídos por la humedad de los agujeros cavados día a día por los campistas. La filosofía del campamento es clara: si haces que un mal chico cave un hoyo durante todo el día bajo el sol del desierto, lo convertirás en un buen chaval. Stanley ha de aprender a convivir con un grupo de chicos de su edad, pero quienes por su carácter podrían hacerse pasar por veteranos convictos, y gracias a su tesón consigue hacerse un hueco entre ellos e incluso encontrar algún amigo, el mismo que más tarde lo ayudará en su intento de escapar de aquella prisión sin rejas con el propósito de demostrar su inocencia.

 

El principito

(Antoine de Saint-Exupéry)

En su niñez, el narrador se topa con la incomprensión de los adultos, que lo desalientan de seguir dibujando, por lo que años más tarde opta por la aviación. Mientras intenta reparar una avería de su avioneta en pleno desierto, llega hasta él el principito, que lo desespera con sus preguntas pero al mismo tiempo lo enternece con su insistente búsqueda de la amistad. El rubio niño le cuenta al piloto cómo dejó a su ingrata rosa en su planeta natal y empezó a recorrer la galaxia, en búsqueda del amigo que tanto necesita.Un guardagujas, un borracho, un farolero, un explorador, un vanidoso, un negociante, van mostrando al principito el extraño mundo de los adultos; después, el zorro le hablará sobre la verdadera amistad y la serpiente lo ayudará a encontrar su camino.

 

Gloria Isla

(Margarita Sánchez-Gallinal)

Gloria Isla ha pasado los cuarenta años de su vida sin saber quién es su padre, hasta que Rosario, su madre, le confiesa que es hija del viejo Alcibíades, el hombre fugitivo de la justicia a quien Rosario encontró malherido en la calle y no reconoció como el padre de Gloria. Cuando ésta se entera de la verdad, no se sorprende, pues ya ha surgido en ella un sentimiento de afecto por aquel hombre de larga y blanca barba.

 

Nunca seré un superhéroe

(Antonio Santa Ana)

Un adolescente de trece años se enamora de Julia, su bella y desdeñosa compañera de estudios. Alrededor de esa trama central, se esbozan otras relacionadas con diferentes motivos –como la de una madre que decide adoptar patrones de conducta new age (comidas dietéticas, feng shui, etcétera) después de un reencuentro con sus ex compañeras de colegio, o la de un estudiante que es golpeado por su padre–, sin profundizar en ninguna de ellas.

 

Frankenstein

(Mary W. Shelley)

El doctor Frankenstein, utilizando miembros de diversos muertos robados de los cementerios y cámaras mortuorias, elabora una forma humana sin alma. El monstruo es muy fuerte, tiene pasiones animales y una vida activa, pero carece del hálito divino. Deseoso de amor y de simpatía físicos, es rechazado por doquier. Es poderoso para el mal, y consciente de sus defectos y de su deformidad, trata de hacer todo el daño posible al joven sabio que le dio el ser: el doctor Frankenstein. (Esta narración terrorífica surgió de las conversaciones habidas sobre su argumento entre la autora y otras personas, de la lectura de novelas góticas y de la influencia de una serie de relatos alemanes de tipo fantástico y de terror.)

 

Casting

(Jordi Sierra i Fabra)

Verónica, Esperanza y Eugenio son tres jóvenes que se están preparando para un casting. Eugenio es el típico romántico y le basta con dedicarse al arte y Esperanza busca su sueño. A Verónica la mueve su ambición por la fama; su miedo a engordar y la obsesionante imagen de su madre hacen que caiga poco a poco en la anorexia. Esa prueba es para ellos fundamental. (Ésta es una novela realista sobre el éxito en el mundo del espectáculo y los sacrificios que se hacen para conseguir lo que más se ambiciona.)

 

El joven Lennon

(Jordi Sierra i Fabra)

Se ha escrito mucho sobre John Lennon: beatle, cantante, artista individual, símbolo de tantas realidades humanas... Pero nos han llegado muy pocos datos sobre sus vivencias en esa etapa crucial de las vidas humanas: la adolescencia, esos años que van de los catorce a los dieciocho y que suelen marcar nuestra vida de forma indeleble. Está clara la intención del autor: desvelar la verdad sobre la adolescencia de Lennon. Todo cuanto John Lennon hizo en su vida se gestó en esos años clave. Posiblemente, por esa razón la adolescencia de John Lennon es la adolescencia de todos. Y esos años de la vida del beatle por excelencia son apasionantes.

 

El niño que vivía en las estrellas

(Jordi Sierra i Fabra)

El psiquiatra recibe un nuevo paciente: un niño de 7 años que le ha llevado la policía. Como única seña particular, el pequeño porta un par de lentes obscuros, ya que le molesta la luz del sol. El médico se da cuenta de que el niño no le tiene miedo como el resto de sus pacientes, pero tampoco responde a las preguntas que le hace, excepto la última, la cual parece ser la clave de todo el misterio: su nombre es Andrómeda. En un intento por conocer la historia del niño, el psiquiatra publica la foto de éste en el periódico y es entonces cuando un hombre acude a su consultorio.

 

¿Sabes silbar, Johanna?

(Ulf Stark)

Bertil quiere tener un abuelo como su amigo Ulf, pero ¿dónde encontrarlo? Sólo hay que ir al asilo, abrir una puerta y encontrarse con el abuelo Nils. Salen al campo, meriendan juntos y hacen travesuras. Celebran el cumpleaños del abuelo y son felices. Un día, al llegar al asilo, el abuelo ya no está.

 

La Flecha Negra

(Robert Louis Stevenson)

Dick Shelton y Bennet Hatch buscan a un antiguo soldado llamado Appleyard, para que guíe a su ejército hacia la victoria. Tras encontrarlo y mientras conversan los tres, una flecha negra silba en el aire y da en los omóplatos de Appleyard. Mientras tanto, Joanna Sedley, quien es la prometida de Dick –sin ambos conocerse entre sí–, decide escapar de la tutela de sir Daniel Brackley. Vestida de hombre, en el camino se encuentra con Dick, pero sir Daniel los alcanza y se los lleva de regreso consigo. Joanna (Juan Matcham) confiesa la verdad a Dick, y desde entonces inician juntos una serie de aventuras para deshacerse de sir Daniel y hacer realidad el amor que ahora sí nace entre ambos. La banda de La Flecha Negra es su aliada.

 

Olalla

(Robert Louis Stevenson)

Un coronel extranjero queda malherido en un pueblo de España. Tras algunas semanas de recuperación, el médico le sugiere que continúe su convalecencia en el campo. Lo recomienda ante una familia venida a menos, que desea alquilar una habitación de su residencia –en la montaña–, para obtener algunos ingresos. El coronel, advertido del carácter un tanto extraño de los miembros de dicha familia, pronto lo constata por sí mismo: la madre, viuda, pasa los días encerrada en su propio mundo; Felipe, el joven hijo, es un rapaz inmaduro y voluble; y Olalla, la joven cuya presencia se anticipa desde el principio, termina ejerciendo una influencia riesgosa para el ánimo del coronel.

 

El diario de Jasmina

(Jasmina Tesanovic)

Jasmina es una mujer serbia de mediana edad que vive en Belgrado con su familia. Este libro es el diario que escribió durante el conflicto de Kosovo. En Belgrado no existe la ley y los habitantes se vuelven locos; hay mucho vandalismo y asesinatos, imperan la violencia y la locura. Además de la escasez de los artículos de primera necesidad a que se enfrentan las víctimas de una guerra y más aún en este caso por el embargo internacional, los habitantes de Belgrado tienen que sufrir los bombardeos de la OTAN, así que tienen miedo todo el tiempo. Jasmina vive aterrada por la seguridad de su hija, de sus padres, de sus parientes y amigos. Está obsesionada con la normalidad, padece hambre de felicidad. La autora no explica la causa de la guerra, tal vez porque no la sabe o no la justifica. Lo  cierto es que siempre sufren más por las guerras quienes menos lo merecen.

 

Demetrio Rudin

(Iván Turgueniev)

Un nuevo personaje llega de súbito a un pequeño círculo social. Rudin es uno de esos rusos maravillosos que leen, hablan, piensan y se comportan como si tuvieran toda la vida por delante y que no están hechos para vivir. Los encuentros entre Rudin y Natalia son los más intensos del libro. Él, en uno de los momentos de mayor tensión, dice: "Terminaré sacrificándome por alguna locura en la que no creeré".

 

Me dicen Sara Tomate

(Jean Ure)

Salvatore D'Amato tiene doce años, se considera un escritor en ciernes, piensa que su familia es bizarra (¡su padre es un dentista, por Dios!) y está muy preocupado porque todavía no ha besado a una chica, aun cuando está locamente enamorado de la distante Lucy y comparte elaboradas rimas con la pecosa e inteligente Harmony. Su largo nombre siciliano es blanco de burlas por parte de sus compañeros (que lo llaman con el apodo de Sara Tomate). Comenzando su adolescencia, atribulado por las dudas, la enfrenta con acertado humor y una imaginación desbordada. El gracioso protagonista a lo largo de la narración descubre en sí mismo, mediante experiencias inéditas y reveladoras, valores y cualidades nuevas e insospechadas para él.

 

Los cachorros

(Mario Vargas Llosa)

Pichula Cuéllar es un niño modelo, alumno de uno de los mejores colegios de la capital peruana; buen estudiante y gran deportista. Un día, cuando los niños están en las regaderas, un perro danés –de la escuela, que escapó– ataca a Cuéllar. La castración resultante no le causa problemas al niño inicialmente; pero al llegar a la adolescencia el chico no evoluciona emocionalmente, al igual que sus compañeros. Su vida va haciéndose más falsa y ni él mismo se da cuenta de su incipiente destrucción. (Esta novela fue inspirada por un suceso que se publicó en un periódico de Lima: un niño de pocos meses había sido mordido en sus genitales por un perro, lo que le produjo la castración.)

 

Las piedras del silencio

(Jacques Vernuleth)

Miyasa tiene quince años y es feliz. Hija de padres acomodados, estudia en Lausana y pasa las vacaciones en su país, situado en algún lugar del Oriente Próximo. Pero un día, su vida alegre y confiada se ve envuelta en la cruel realidad de una guerra sin declarar que azota la zona. El choque es tan violento que Miyasa se encierra en el autismo y termina en un centro psiquiátrico. Allí encuentra un médico comprensivo y, con su ayuda, comienza a escribir un diario secreto, que es como una puerta entreabierta a la esperanza.

 

A vueltas con mi nombre

(Alice Vieira)

¿Da lo mismo llamarse Juan o Bernardino? Para el protagonista de esta historia la respuesta es no. Quizá no le habría dado tanta importancia a su nombre si éste hubiese sido Luis. Pero a él le cupo la extraña suerte de llamarse Abilio, el nombre más espantoso del mundo para un adolescente, que se siente señalado por todos sus amigos cuando su zalamera tía le grita "¡Abilito, vamos!". Por esta razón, decide hacer un anuncio importante en medio de la cena: "Abilio ha muerto... soy Luis". En este momento, el protagonista inicia la búsqueda de su identidad. En el tren que lo lleva a Lisboa, conoce a una mujer que le enseña el valor de la aceptación: "Tenemos que saber vivir con la vida y con la muerte, lo mismo que vivimos con nuestro cuerpo y con el nombre que tenemos".

 

El fantasma de Canterville

(Óscar Wilde)

El señor Otis, ministro de Estados Unidos, adquiere la mansión de Canterville, en Inglaterra, a pesar de las advertencias del propio lord Canterville de que en ella mora el fantasma de un antepasado suyo. Pronto se muda al que será su nuevo hogar la familia Otis: los esposos y sus hijos (Washington, el mayor; una niña llamada Virginia y dos pequeños y traviesos gemelos a quienes conocen como Barras y Estrellas). Desde la primera noche de la estancia de los nuevos habitantes, el castillo se llena de gemidos dolorosos y de ruidos de cadenas que se arrastran por los pisos. El alma en pena de Simón de Canterville busca hacer de las suyas otra vez. Pero no cuenta con que los recién llegados son una familia muy peculiar.

 

El retrato de Dorian Gray

(Óscar Wilde)

Dorian Gray es un muchacho de irresistible y atrayente belleza, de cuyo poder y esplendor toma conciencia gracias al retrato que le pinta Basilio Hallward, que está enamorado de él. Turbado por las cínicas consideraciones de lord Harry, el joven llega a desear que sea el retrato el que sufra las injurias del tiempo y las pasiones, a cambio de conservar él siempre su lozanía y belleza. Se enamora de la actriz Sibila Vane, pero desilusionado al ver que el amor hace perder su arte a la interesantísima joven, la desprecia groseramente y ella comete el suicidio. Así empieza el fatal descenso de Dorian, conservando siempre su belleza y su máscara de candor mientras en el retrato se marcan implacables los estigmas del vicio y de la degradación.

 

Profr. Carlos Alberto Gutiérrez Aguilar