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Atrapados por el origen

Todos fuimos indios en el principio, ¿no lo crees? Antes de que las distintas razas se mezclaran y de que el progreso nos apartara del mundo natural, todos éramos indios. Ahora que la mayor parte del mundo puede considerarse mestizo, existen aún grupos humanos, culturas, que luchan por mantener su propia manera de vivir y reclaman su propio lugar en la sociedad. ¿Qué opinas tú de los pueblos indios? ¿Consideras que deben incorporarse a la civilización, dejando por un lado su herencia cultural? ¿O te parece que tienen el legítimo derecho a mantenerse como ellos quieren? ¿O a conservar algunos aspectos de su forma particular de afrontar la realidad, en tanto que adoptan otros de la vida moderna? Estos personajes te invitan a comprenderlos como son, a disfrutar en su compañía su particular existencia, pero también a conocer los malos momentos por los que tienen que pasar. Acompáñalos primero, y después podrás tener tu propia opinión.

Canek: historia y leyenda de un héroe maya

(Ermilo Abreu Gómez)

Jacinto Canek es un indio que trabaja en una hacienda de un pueblo yucateco; a pesar de su condición de indio, recibió cierta educación. Es noble, inteligente y comprensivo y, sobre todo, siempre trata de ayudar a sus hermanos de raza. Quiere entrañablemente al niño Guy, con quien pasa muchas horas platicando. Guy es el sobrino del dueño de la hacienda; es un niño enfermizo al que todos rechazan, porque dicen que es muy difícil de entender. Canek lucha siempre porque los mestizos respeten los derechos de los indígenas y porque éstos se respeten a sí mismos. Pero los enfrentamientos entre mestizos e indígenas son más y más frecuentes e intensos.

 

El rubí del Ganges

(Manuel Alfonseca Moreno)

Aventuras a raudales en la misteriosa India colonial. Un niño inglés, una huérfana y un santón hindú se ven envueltos en la revuelta india de 1875. Todos ellos, sin saberlo, jugarán un importante papel en la resolución de los acontecimientos. Un emocionante relato que no debes perderte.

 

Un lugar para Francisco

(Patricia Buccella)

Un lugar para Francisco es el camino de la reivindicación de la cultura indígena, como parte fundamental de nuestras raíces, es la búsqueda de nuestra identidad a través de la decisión de un hombre blanco (Francisco) de vivir ese camino, en un paseo por la historia, rescatando la voz y la huella que aún perduran: "...No pertenecía / a ese pueblo, / ni a esos hombres, / quizás su vida / era esa extensión / inmensa y árida / sin dueño..."

 

El Gran Miedo

(William Camus)

“Ésta es la historia de mi pueblo. Mujeres, niños y ancianos caían bajo las balas de los Guerreras-Azules. ¡A nadie perdonaban! Sus promesas eran vanas y sólo entonces supimos que los rostros pálidos habían decidido aniquilarnos. El Gran Miedo nos ha unido y todas las tribus lucharemos contra Custer”.

 

Ecue-Yamba-O

(Alejo Carpentier)

En esta novela, el autor aborda asuntos de su tierra, Cuba, especialmente el mundo mágico y primitivo de los ñáñigos, sector de la población negra de la isla. Desempeñan en esta obra un papel importante los misterios de las religiones afrocubanas en medio de una civilización que podría calificarse de moderna. Menegildo Cué, el protagonista, representa en su pasión y muerte el destino del grupo negro al que pertenece. Advierte, por otra parte, el robo de que es víctima su padre, y presiente que su propio hijo, a quien no llega a conocer, heredará la explotación que es su patrimonio.

 

Balún Canán

(Rosario Castellanos)

Balún Canán (Nueve Estrellas) es el nombre que según la tradición dieron los antiguos pobladores mayas al sitio donde hoy se encuentra Comitán, en el estado de Chiapas. Esta población, de rancio sabor colonial y acusada personalidad, ha sido testigo de hondas diferencias raciales. La autora aprovecha estos hechos para referir, de acuerdo con sus experiencias personales, multitud de episodios cotidianos. En Balún Canán se elaboran literariamente la vida, las costumbres y los puntos de vista de los dos actores principales del drama rural comiteco (blanco e indígena) en un momento difícil de la historia contemporánea de México. (La lectura de las obras de Rosario Castellanos ayuda a entender, en parte, el levantamiento indígena de los zapatistas, de 1994).

 

¡Que bailen los esclavos!

(Paula Fox)

El joven Jessia es raptado y obligado a embarcar en un barco negrero. Durante la travesía asiste sobrecogido al inhumano trato que reciben los esclavos. Él mismo es forzado a realizar las tareas más bajas. Tras un naufragio sólo sobreviven Jessia y un chico negro, que aunque hablan idiomas diferentes consiguen alcanzar una decisiva amistad.

 

La selva prohibida

(Heinz Delam Lagarde)

Kabindji ha crecido entre los bowassi, pueblo guerrero de África, creyendo que es uno de ellos y sin sospechar la causa del desprecio que le manifiestan abiertamente. Al morir su supuesta madre, descubre que realmente pertenece a un pueblo pigmeo arrasado por la gente que él había asumido como familia. Decide descubrir la verdad de su pasado y, acompañado por una joven bowassi, se interna en la selva hacia una zona de la cual se cuentan espeluznantes historias. En su recorrido, se enfrenta a diversos contrincantes animales, humanos y mágicos. Descubre, con la ayuda de un viejo pigmeo, el fabuloso talismán Biyambá-yambá...

 

No te laves las manos, Flanagan

(Andreu Martín Farrero)

Una nueva entrega de este joven detective que se desarrolla en un barrio marginal de Barcelona. Flanagan intenta solucionar lo que se tiene por un crimen resuelto. Sabe que el acusado es sospechoso sólo por ser gitano. En este caso, Flanagan no estará dispuesto a dejar pasar el asunto, a lavarse las manos.

 

Bug-Jargal

(Víctor Hugo)

Bug-Jargal se sitúa en la tradición antiesclavista del siglo XVIII. La obra no sólo ensalza la rebelión del esclavo negro, que le permite conquistar su dignidad, sino también reivindica el derecho de los negros a ser considerados como hombres. Bug-Jargal: su nombre áspero fue fabricado por Hugo con base en las consonantes guturales que se encuentran justamente en la palabra negro, para evocar, más que un nombre humano, un grito de guerra o el rugido iracundo de una fiera. Bug-Jargal se asemeja así a los negros crueles de la literatura, quienes encarnan la bestialidad, la necedad y el corto entendimiento. El negro se convierte en héroe por su fidelidad al blanco, que lo conduce a la autoinmolación en aras de su benefactor. Aunque Bug-Jargal tenga razón, su rebeldía precisa de una expiación, y la moraleja final es una didáctica de la resignación.

 

La Biblia envenenada

(Bárbara Kingsolver)

Un pastor protestante con su esposa y sus cuatro hijas se va de misionero desde su natal Georgia, en Estados Unidos, al Congo Belga en 1959, a fines de la época colonial, cuando comenzaban a surgir los grupos independistas. La reseña de la hazaña nos llega a través de las protagonistas; Orleanna, la esposa, y cada una de las cuatro hijas nos van contando la historia de la familia desde su propio punto de vista. Nathan, el padre, es un hombre de fe inquebrantable pero demasiado riguroso; toda su vida gira alrededor de una religión que es exigente e impersonal, una religión tan dura como imposible de transmitir un mensaje de amor a los habitantes de la aldea, pobres y acostumbrados a sus dioses, creencias y tradiciones. Ni siquiera su familia recibe este mensaje; solamente Leah, una de sus hijas le tiene más cariño que temor.

 

El indio

(Gregorio López y Fuentes)

El protagonista de esta novela es un personaje anónimo representativo de las características fundamentales de una raza y de una cultura. Al presentar una imagen viva de cada elemento del pueblo indígena, el autor reconstruye la vida de una pequeña comunidad autóctona que se refugia en las montañas para huir de los blancos. Pero no logran su propósito. Los blancos, llevados de su ambición, irrumpen en su existencia, la perturban y tuercen su destino.

 

Motu-iti

(Roberto Piumini)

Esta breve novela está llena de aventura, exotismo y fascinación: la historia del origen de las misteriosas y descomunales esculturas de la Isla de Pascua; se describen también las costumbres, supersticiones y rituales de sus habitantes. Pero en esta obra de Piumini tenemos también el más vasto y exuberante universo de pasiones humanas recogido jamás en tan pocas páginas: la sumisión acrítica y autoanuladora al poder (representada por los ancianos), la aceptación determinista del destino, la envidia (Kontuac, ¡los celos acabaron contigo!), la venganza (aunque "era un hombre bueno y sencillo", Tou-Ema ansiaba desquitarse del mal que le habían infringido), la fidelidad (más allá de la evidencia de la muerte de su amigo, Kintea-Ni permanece siempre fiel a su recuerdo y a sus sentimientos), la generosidad (Tou-Ema deja todo para proteger a su pueblo desde la cumbre del volcán) y el amor, sobre todo el amor.

 

Tom, el de la Sexta Luna

(Florence Reynaud)

En el Bronx de Nueva York, los últimos indios tratan, a duras penas, de mantener viva su cultura en un entorno de deshumanizada competitividad. Cuando estalla la definitiva guerra mundial, sólo ellos sobreviven. Libres de este trágico modo del yugo del hombre blanco, parten hacia la tierra de sus antepasados guiados por Tom, el de la Sexta Luna.

 

La princesa Xanatl

(Roger Serra)

Serra nos cuenta la historia de un matrimonio propietario de una hacienda cafetalera en el estado de Veracruz. La pareja no tiene hijos, pero han adoptado a una joven indígena con quien forman una familia en la que, en pleno siglo XX, se unen y a la vez chocan dos antiguas culturas: la inocencia y fantasía de Xanatl, contra el sentido práctico de Carmen, unidas por la tolerancia y el amor que a ambas profesa Andrés.

 

El valle de los masai

(Alain Surget)

En el siglo XIX, la vida de los masai se verá alterada por la irrupción del hombre blanco en sus tierras. La actitud despótica de los colonizadores blancos no deja otra alternativa que la guerra o la muerte. Mientras, dos muchachos, uno inglés y otro masai, van a vivir una aventura que los llevará a superar las diferencias que hay entre ellos. Tal vez su ejemplo pueda evitar la sangrienta confrontación que se avecina.

 

Profr. Carlos Alberto Gutiérrez Aguilar